No has venido a este mundo a ser un superviviente. Si escuchas la frase: “la vida es pura supervivencia”. ¡Huye! No creas tal afirmación. No hay esfuerzo en el vivir. Ninguno.

¿Te estás esforzando por salir adelante? ¿Es eso lo que sientes? Sé sincero, porque sí es así, no sirve de nada negarlo. Engañarte no te va a llevar a ningún lugar.

Déjame recordarte algo. Por miserable que sea tu vida, por oscura, vacía y ruin que manifiestes tu realidad, no hay otra cosa que absoluta Gracia, pero no lo sabes.

¿Cuánto Poder crees que la vida puede prestarte? Piénsalo, ¿necesitas un préstamo?

La vida puede dártelo todo. Puede darte ese Poder en un solo instante. Toda tu existencia puede volverse lúcida, amable, abundante…

Voy a decirte algo… y créeme, ¡eres un arquitecto! No estás separado del impulso de crecer, no estás separado de la convicción de Ser existencia, no estás separado de esa poderosa convicción que te dice: “soy grande”.

Recuerda esto: no estoy intentando motivarte, no soy un coach. Hablo desde la experiencia de la presencia de la Conciencia, expansiva, libre y abundante.

La mayoría de los seres humanos, vienen a este mundo, a sobrevivir con el machete en mano y terminar el día experimentando alguna satisfacción paralela a la miseria, la escasez y el desamparo.

Sé que, en lo más profundo de tu corazón, hay una llama ardiendo. Yo confío en esa llama. Tú también has de hacerlo. En el otro extremo, se encuentra la limitación, se encuentran los “peros” que te impiden vivir una vida completa a todos los niveles.

¿Lo sientes, percibes lo que te digo?

Hay un león dentro de ti que quiere salir, hay una energía que quiere rugir, pero hay algo que lo obstruye con un miserable “no”. ¿Has estudiado de qué está hecho ese miserable “no”? Permíteme que te diga que, si no te has detenido a observarlo, es porque está hecho del ego, está hecho del “yo”. Y quizás, mirar ahí te produzca dolor. No has mirado, porque la pereza es de lo que ese “yo” está hecho. Hay que ser valiente, estás en el viaje de tu vida y no puedes tener un plan “B”. La vida no tiene plan “B”, solo un viaje y punto. Y si no vives la vida plenamente, cuando llegue el momento de marcharte, no querrás hacerlo. Sentirás que has perdido el tiempo. Por eso tememos tanto la muerte.

Comprende esto: el yo (ego) es la limitación de toda experiencia de abundancia y Poder. Limita tu excelencia y la convierte en una vida cotidiana. No te has percatado, porque todo el mundo la vive igual que tú, pero la vida no tiene nada de cotidiano, simplemente no es su naturaleza ser boba, poca cosa o algo rutinario.

Este punto de vista en el que la vida se convierte en lo de todos los días, en la lucha por terminar el día en positivo, es la condición más habitual de la raza humana.

Todos los seres humanos están ocupando su energía en sobrevivir, pero cuando despiertas, cuando sales de la presión de la autoimagen de limitación, el espacio se abre, la energía florece con atrevida expresión y tu persona comienza a expresar y a incorporar, la absoluta libertad y claridad de la comprensión de un Ser Autorrealizado.

Es posible que estés en modo superviviente, pero no vengas a sobrevivir a este mundo, hazme caso, no lo hagas. Poner fin a esa idea de limitación es iluminación, abundancia, excelencia y Poder. Algunas personas tienen la esperanza de ganar la batalla a la “falta de abundancia”, ese es el error. Despierta la idea de limitación y empezarás a despertar virtudes que jamás has imaginado que se encontraban dentro de ti.

No intentes sobrevivir. Sobrevivir es para mediocres.

Te digo: “todo el infinito está a tu disposición”. Solo necesitas inspiración, energía y pasión. Un poco de alegría y saturación de energía poderosa, pueden cambiar tu mundo a una realidad diferente.

Ven a verme, te lo demostraré.

Muchas personas lo están haciendo, ¿quieres ser uno de ellos? En realidad, solo necesitas confianza, un aporte de energía y avivar la llama, eso es todo y el amor sucede.

Esta es la frase que necesitas comprender: “sal de la mente o estás muerto”. Sal de la mente y déjate caer en tu excelencia.

No quiero decir que te quedes en silencio, o que experimentes el vacío, sino que cambies las perspectivas, que comprendas la absoluta abundancia de presencia del Ser. Esa energía que sientes en tu interior que te llama para que vivas, ames y disfrutes. En esa Presencia eres imparable, y es donde la persona experimenta su expansión.

No vienes a sobrevivir, vienes a crear, a empujar la evolución, a disfrutar de tu ilimitado Ser dinámico y expansivo, en el que tu persona es el medio para que el infinito, la vida y el amor, manifiesten realmente quién eres. Tu propósito, tu poder al servicio del momento presente, un bien para la vida misma.

Quiero aclararte esto: antes del despertar, sobrevivirás como puedas a las estructuras de la limitación, después del despertar, la arrolladora creatividad y el Poder de la conciencia se harán cargo de tu vida.

Eso es todo por hoy.

Te mando todo mi amor.