Sergio Noguerón nació en Valencia. Dedicado al mundo empresarial estaba totalmente desvinculado de la espiritualidad y el crecimiento personal.

La vida vertiginosa y estresante lo llevo a los límites de la depresión y la ansiedad. No encontraba salida, la lucha era cada vez mayor, se sentía infeliz y desdichado.

Un día entró en un centro comercial y la experiencia se mostró totalmente reveladora. Todo parecía moverse mucho más lento y brillante, había una luz que irradiaba desde sus ojos abrazando todo lo que veía.

Tras años de insatisfacción y estrés, toda la ansiedad había desparecido. En su lugar, solo había dicha. La totalidad del universo era quien ahora caminaba hacia la librería del centro comercial. Se sintió ingrávido como flotando, con una ligereza extraordinaria.

A la mañana siguiente todo había desaparecido, ese maravilloso estado se había esfumado, pero él ya había cambiado, no había vuelta atrás.

Después de esto, se puso a investigar que le había sucedido y es cuando oyó hablar de la iluminación. Tardo un tiempo en comprender en qué consistía esa experiencia y en asentar la gran visión que se le había revelado. Posteriormente se retiró en silencio durante un año y medio, el cual paso en soledad y aislamiento. Perdió su empresa, dejó de pagar facturas y quedó inhabilitado para la vida cotidiana.

Más adelante salió de su reclusión voluntaria. Un impulso le llevó de nuevo a salir de casa y enfrentar de nuevo la vida. Con ello llegaron diferentes compresiones y más claridad, pero el ego todavía no había muerto.

Se dispuso a hablar sobre lo que le había ocurrido en eventos y consultas. Durante un tiempo creyó que la iluminación había sucedido, pero realmente no era así.

Un día, se levantó como todas las mañanas, preparó su café y se sentó a desayunar, era un momento como cualquier otro, no había nada especial en el ambiente. Entonces comenzó a sentir una corriente desbordante de energía, quedó absolutamente inmovilizado, no podía levantarse, sintió miedo. Su  corazón se aceleró tanto que parecía que iba a salirse del pecho, temió sufrir un infarto. 

Las ideas que en ese momento trascurrieron por su mente eran de muerte, pensaba que iba a morir. La fuerte presión del pecho cada vez era más y más intensa. Entonces le pareció oír una voz que le decía, “relájate, no te resistas”. Y así lo hizo. Cesó la resistencia, sobrevino la rendición. Si tengo que morir que sea ahora, pensó. Algo en su interior sabía que eso iba a ocurrir, era como si lo estuviera esperando.

La energía se dirigió a la coronilla dando paso a imágenes y arquetipos, algunos simbolizaban la unión de dos mundos, la integración de la manifestación dual.

Más tarde, todo comenzó a relajarse. La energía se marchó dando paso a un gran brillo, paz y armonía. Abrió los ojos y miro la habitación, algo había cambiado, la sentía diferente, todo era igual en la forma pero ahora era abrazada por la presencia de su Ser reconociéndose en todos los objetos. No había división, todo era simplemente Lo que Es. Todo parecía emanar desde dentro de su Ser.

Después de ese día, todo aparecía y lucia diferente. Durante unas semanas, el brillo de esa experiencia parecía ser más intenso, posteriormente se volvió normal, o así lo sintió, quizás se había acostumbrado. Al cabo de un tiempo descubrió que la realización todavía le exigía un paso más, que no era total y absoluta. Así que no se contentó.

Transcurrido un tiempo entró en otro nivel de claridad, revelándose la naturaleza de la mente. El ego colapsó y con ello el yo individual finalmente murió.

Este descubrimiento le reveló el infinito potencial de vivir en el presente, con integridad, disuelto y libre. Desde entonces esta es su única y auténtica realidad. Un espacio sin conceptos y sin palabras. Un estado de Ser que ha permanecido en él de manera ininterrumpida.

Según su visión, la iluminación no solo es el final del sufrimiento y la revelación de la totalidad, sino que también es recuperar un “Poder infinito e ilimitado” que nos pertenece por derecho propio. Es nuestro legado como Seres Humanos.

Actualmente comparte su comprensión con todos aquellos que buscan respuestas a la cuestión esencial de la realización.

Sus palabras prácticas y su enseñanza directa conmueven y tocan las claves esenciales para ir a una experiencia inmediata.

Las palabras de Sergio muestran con simplicidad y claridad que, la realización es una realidad cuando se abandona la búsqueda y se permite al mensaje calar hasta lo más profundo. Es un dejarse ir, que él conduce con maestría para que el individuo abandone todo lo aprendido y se deje llevar por la naturaleza de Lo que Es. Absoluta libertad, paz y amor.