SE INTELIGENTE, NO CAIGAS EN LA TRAMPA.

Se recomienda que no leas este artículo sin haber leído el anterior.

Antes de continuar hablando de cómo se estabiliza la Realización en un ser humano, quiero aclarar que cuando sucede, se ve todo muy claro, pero hasta entonces, las palabras y las enseñanzas pueden ser mal interpretadas. Y este es el motivo principal; las palabras y el mensaje son sólo un indicador, eso es todo.

Quiero hablar de algo que estoy experimentando continuamente con buscadores de todo el mundo, ya que tengo la sensación, de que siempre hablo con el mismo patrón de conducta. ¿Cuál es el motivo de que el patrón de búsqueda sea prácticamente idéntico en todos los buscadores, sin importar la nacionalidad o la cultura? Es porque la búsqueda tiene una única solución, la Verdad, y la Verdad una única oposición, la ignorancia.

En los buscadores es habitual el apego a las enseñanzas o a algún maestro en concreto, esta es una de las barreras más habituales. Y aunque hay muchos otros bloqueos, los buscadores siempre corren el riesgo de creer que las afirmaciones o negaciones filosóficas son una verdad última. Tras este bloqueo se encuentra el ego, pero no descubren que es donde su yo, en forma de yo espiritual, se camufla. En lo profundo de este yo, se encuentra el miedo a dejar de buscar, y al hacerlo, “no encontrar la iluminación”.

Todo el mundo vive detrás de los conceptos, ya seas espiritual o no lo seas. Este asunto será fácilmente detectable si percibes con claridad la naturaleza de la libertad y profundizas en muchas enseñanzas, descubriendo que todas ellas tuvieron su razón de ser según el tiempo, momento y lugar en el que se desarrollaron. Pero, para experimentar profundamente a tu Ser, ninguna es cierta. Solo son indicadores.

Como hemos visto en la primera parte de estos textos, despertar es salir de la estructura del yo y de su contenido. Pero si el contenido es espiritual, parece camuflarse detrás de una intención elevada o verdadera y es por esto que no hay nada peor que un ego espiritual. Ni una trampa más placentera.

El descubrimiento de que tu contenido espiritual es parte de la ilusión egóica, es un hermoso desapego que se experimenta a su vez como un aterrizaje profundo de las enseñanzas. Las enseñanzas se sueltan porque son comprendidas, en ocasiones llamo a esta revelación, “la última ilusión”. También se le llamó, “matar al Buda”.

Los conceptos pueden variar según el estudio de la enseñanza que se ha intentado interiorizar, pero lo que es idéntico, es que no suelen haber descendido la enseñanza a la vida, sino que se quedan anclados en el simple concepto, sin investigar qué está indicando la superficie de cada concepto filosófico. Cualquier concepto de enseñanza hace referencia a algo en concreto, su concreción ha de ser experimentada y una vez se utiliza, se suelta. Los conceptos sirven como comprensiones, como chispas que avivan el fuego y cuando el fuego se enciende, ¿para qué quieres una chispa? 

Quedarse anclado en un concepto es idéntico a estar pegado o fijado en un extremo de la experiencia, los conceptos por su naturaleza no pueden abrazar la amplia y espaciosa experiencia de la autorrealización, porque esta, es por naturaleza libre de creencias y conceptos. Tu Ser es una llama incandescente en la Conciencia, silencioso, atemporal y libre.

Algunas fijaciones.

Ahora tocaré algunas fijaciones, como la búsqueda del vacío o la búsqueda de la impersonalidad. De la que tanto hablo en mis encuentros y sesiones particulares.

Es muy habitual descubrir a las personas con una intención de sentirse no hacedores y trascendentes, intentando volver la vida a una vida impersonal, pero en última instancia, la vida impersonal no existe. ¿Pueden todos estos puntos de la enseñanza hacerse posibles? Si, y experimentar la crudeza de la experiencia te da la comprensión.

El problema en sí no radica en la experiencia, porque, aunque no la percibamos atemporal y libre, siempre lo es, sino en la idea o creencia filosófica (personal) de cómo la experiencia hemos creído que tiene que ser. Dicho de otro modo, en el estudio filosófico te haces una idea de cómo la iluminación tiene que ser, y al poner la creencia por medio, la experiencia directa jamás encaja. Es por esto que siempre digo, que “el buscador que no sabe lo que está buscando, jamás comprenderá lo que encuentra”. Todas estas pretensiones sobre cómo la experiencia ha de aparecer, son la ilusión, no existen. Todo eso solo lo pretende un yo. Realmente, desde la Realización no tiene ningún sentido. Como he dicho antes, la experiencia siempre es atemporal y libre. No has de hacerla libre, ya lo es.

Como bien hemos visto en el primer artículo, la realización comienza a ser realidad cuando disolvemos la estructura del objeto del yo y todo su contenido. Pero si el contenido del yo es el concepto de iluminación, de búsqueda y de espiritualidad ¿no será esta información parte de la estructura egóica? Lo es. Podemos decir que desde el ego (limitación) buscas expandirte, pero ¿Cómo lo haces? Eliminando todas las estructuras, incluidas las espirituales. Viendo la estructura del yo, la búsqueda y el contenido pasado, presente y futuro de tus experiencias como una ilusión. Todo es proceso de pensamiento, contenido, y estructura onírica.

Es a esto, a lo que podemos llamar ascensión o expansión divina, que consiste en ser cada vez más ligero de entidad y contenido. Menos experiencia de separación. Te expandes.

Expansión a través de la metafísica.

Cuando estás en ascensión, necesitas abstracción, metafísica y vacío, el motivo de ello es que sientes expansión o experiencia de ilimitación desde la entidad hacia la no-entidad, esta es la experiencia vivida. ¿Desde dónde podría ser sino? Ya que tu ser ya es completo, lo que se experimenta como expansión es siempre desde la individualidad hacia el vacío de ella. En esta posición limitada de identidad que se vacía, se vive para la persona y por los intereses de la persona hasta que el camino se completa; la entidad sigue viva en el deseo de iluminación, iluminación para la persona. Pero no olvides que no hay iluminación personal. Este entrar en la expansión y salir de ella se disuelve cuando cesa la intención egóica. Es por esto que necesitas vacío de persona para sentir que flotas hacia la inmensidad. Muchos buscadores aman la metafísica del vacío y el nihilismo, porque les lleva a la nada, pero no completan la realización que solo se consigue rindiendo la búsqueda y “regresando a casa”. Hablaré de ello en la siguiente parte de este artículo.

No me malinterpretes, no es que tu dejas de buscar, sino que rindes la búsqueda a su obviedad, te rindes a la experiencia directa de la Conciencia presente.

Hasta que te expandas totalmente, tu perspectiva no es completamente universal, sino personal, dicho de otro modo, estás pensando en vaciarte, porque la persona todavía está implicada. Cuando permaneces en la experiencia directa del “Presente Presencia”, el vacío se ve como una experiencia natural y no como una acción de la entidad. Incluso si la entidad aparece atribuyéndose la acción, si hay un ver completo de la escena, ese pensamiento es observado, y eso es completo y vacío de yo. Solo vacío sin locutor. Los pensamientos brotan, pero no son atendidos, solo experiencia directa. Pruébalo.

En resumen: ama la “experiencia directa” y no las interpretaciones filosóficas sobre ella.